Cachorros para regalar en navidades y reyes…? NO, GRACIAS…
Hoy he estado en una clínica veterinaria y llegó un señor que se decía ser criador de perros de razas miniatura. Llevaba unos cachorritos para arreglar sus pasaportes y enviarlos por una empresa de mensajería- paquetería a varios puntos del Norte de España.
El señor comentaba al veterinario que, a pesar de la crisis, había vendido todos los cachorros mediante su página web, que había sido la mejor temporada de todo el año, que ni tuvo que bajar los precios, alardeaba de lo bien que hacía las cosas… que los llevaba a una agencia de transportes…
No pudiendo aguantarme más, me salté el protocolo de presentaciones y directamente me dirigí al “tipo” y le pregunté si alguna vez en su vida se había puesto a pensar que sentiría él si fuese un cachorrito al que se mete en una jaula a las 10 de la mañana y no llega a su nueva casa hasta el día siguiente, 24 horas después. Su respuesta fue: “ese no es mi problema, yo antes tengo que cobrar el perro, doy una semana de garantía contra moquillo y parvo y si el cachorro está sano que se preocupen sus propietarios por él…”, siguió justificando su “fechoría” pero me salí un momento a la calle para respirar mejor “aire” pues aquellas palabras me estaban golpeando duramente…
No hay justificación humana para creerse con derecho a encerrar esas 24 o más horas (he conocido casos de hasta 70 horas desde el aeropuerto de Málaga hasta Estados Unidos) a un INOCENTE CACHORRITO, el stress, la inseguridad, la angustia, etc… llegan a ser tales que hay perritos que serán traumatizados para el resto de su vida.
El que compra un cachorro por internet sin tener un contacto personal con el criador, el que espera que “el repartidor de paquetes” le traiga su mercancía viva a casa seguro que no se ha puesto a pensar bien lo que está haciendo. ¿Mandaría alguien a un niño pequeño solo, encerrado en una jaula durante unas horas a una casa de desconocidos? Es muy dura la comparación humano-perro; pero ambos son seres vivos con absolutamente las mismas necesidades físicas y psíquicas.
De los perros que se están regalando en estas fechas navideñas, sea cual fuere la raza, más del 55 % se encontrarán sin hogar en menos de 6 meses, un 20 % más serán desahuciados dentro de un año y tan solo un 25 % seguirán integrados en sus familias.
No se puede regalar un perro como el que regala una muñeca, un balón de futbol, una prenda de vestir o simplemente algo de usar y tirar… El perro no se gasta ni se rompe fácilmente, tiene vida, se encariña rápidamente de nosotros, nos ve como sus protectores, compañeros de juegos, incluso como a sus propios padres… Al balón le puedes dar patadas y dejarlo tirado en cualquier parte, a la muñeca la acaricias, la vistes, peinas, etc… y guardas en su sitio. El cachorro necesita atención todas las horas del día, es como un bebé al que no puedes dejar solo “gateando” por la casa porque puede coger un objeto extraño y metérselo en la boca…
Antes de comprar un perro para ti o para regalárselo a un familiar o a un ser querido. Estudiemos todos los pros y los contras, no solo los momentáneos, sino también los futuros… ¿qué pasará dentro de 3, 6, 9, 12… años? Por la parte que toca al perro querrá estar el 100 % de todo el tiempo de su vida junto a nosotros, no nos quepa la menor duda. El perro jamás querrá irse de casa, estar solo en una habitación, irse de paseo con unos amigos, etc… El animal, por instinto, siempre buscará la cercanía a los suyos… Yo para terminar este escrito lanzo la siguiente reflexión:
¿REALMENTE TIENES TIEMPO SUFICIENTE PARA DEDICÁRSELO A TU PERRO…?


